El mundo secreto de El Hoyo Maravilla


El Hoyo Maravilla es una de las bandas chicanas más legendarias de todos los tiempos. Chicas armadas, cholos orgullosos, tiroteos y cárcel. Janette Beckman convivió con ellos y fotografió en un asombroso libro

 

PACHUCO GANGS

La inmensa mayoría de los retratados son hoy espectros, fantasmas del violento este de Los Ángeles. Han sido asesinados en tiroteos y choques con otras pandillas o están en la cárcel. Fuera, en la calle, el futuro es aciago para unos chicos y chicas herederos de una tradición de bandas, cuchillos, ajustes de cuentas y evocaciones a «La Raza» chicana, el orgullo de ser mexicano en un país hostil hacia ellos y que se inició en los años treinta, cuando la ciudad crecía y crecía engullendo a masas de trabajadores mexicanos que pasaban a trabajar en la rampante industria de la guerra. Muchos se instalaron en la zona de Maravilla o City Terrace. En 1943, durante las revueltas zoot suit que sacudieron la ciudad, alcanzaron fama mundial. Por entonces ya tenían su propia cultura resistente: una forma de vestir y una jerga, su amor por el swing y la música. El pachuco, como se le conocía por su forma de vestir y jerga, verdadero antecedente del cholo, según el escritor Octavio Paz, «no quiere volver a su origen mexicano; tampoco —al menos en apariencia— desea fundirse a la vida estadounidense. Todo en él es impulso que se niega a sí mismo, nudo de contradicciones, enigma. Y el primer enigma es su nombre mismo: pachuco, vocablo de incierta filiación, que dice nada y dice todo... Queramos o no, estos seres son mexicanos, uno de los extremos a que puede llegar el mexicano».


De izquierda a derecha: Alba Barrios, Francis Silva y Lorena Encinas en prisión acusadas de participar en la revuelta zoot suit de 1943. Fotografía: Herald-Examiner Collection/Los Angeles Public Library

De izquierda a derecha: Alba Barrios, Francis Silva y Lorena Encinas en prisión acusadas de participar en la revuelta zoot suit de 1943. Fotografía: Herald-Examiner Collection/Los Angeles Public Library

Miembros de bandas chicanas. Las manos presentan símbolos de pertenencia a pandillas (1954). Fotografía: Bettmann/Getty Images

Miembros de bandas chicanas. Las manos presentan símbolos de pertenencia a pandillas (1954). Fotografía: Bettmann/Getty Images

Pero los hijos de estos, con frecuencia, discriminados y viviendo en guetos proletarios, comenzaron a organizarse en clanes y pandillas. Surgió así la pandilla de El Hoyo Maravilla, una de las bandas latinas más legendarias y también temidas que Janette Beckman, la gran fotógrafa subcultural, a comienzos de los años ochenta, conoció y fotografió, mostrando así casi por vez primera su día a día, sus luces y sus sombras.

 

INGLATERRA EN LOS ÁNGELES

 «Fue como conocer a una gran familia. Todos fueron encantadores»

Inicialmente, fue un portafolio con su obra, que durante el verano de 1983 enseñó a varios de sus líderes. Beckman viajó hasta el corazón del este de Los Ángeles, la zona que controlaba la banda, para reunirse con ellos y enseñarles su trabajo. Se trataba de subculturas británicas (mods, punks de segunda o tercera generación, teddy boys…) que en principio poco o nada tenían en común con ellos. Sin embargo, la fotógrafa se comprometió a hacer un trabajo serio y respetuoso con la banda. No se centraría en arsenales de armas, imágenes de fallecidos o funerales, sino en retratos más o menos improvisados tomados en la calle o en sus casas. Nadie lo había hecho antes. Todos y todas aceptaron. Beckman casi no se lo creía. Desde entonces, los acompañaría en sus salidas, sería invitada a sus fiestas y llegaría a conocer a sus familias, iniciando una relación que con el tiempo se hizo íntima. «Fue como conocer a una gran familia. Todos fueron encantadores», afirmó la fotógrafa.

Varias chicas son detenidas durante los disturbios zoot suit de 1943. La prensa, en esta ocasión, afirmó que pertenecían a la «Banda de la Viuda Negra», un nombre posiblemente inventado (1942). Fotografía: Jack A. Herod / Los Angeles Times

Varias chicas son detenidas durante los disturbios zoot suit de 1943. La prensa, en esta ocasión, afirmó que pertenecían a la «Banda de la Viuda Negra», un nombre posiblemente inventado (1942). Fotografía: Jack A. Herod / Los Angeles Times

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Dos imágenes de las primeras pandillas de pachucos en los años cuarenta

Dos imágenes de las primeras pandillas de pachucos en los años cuarenta

Y se nota. Las imágenes son conmovedoras, impactantes, duras. La banda contaba con muchas chicas, que a su vez tenían sus propias bandas de chicas autónomas. Por entonces, El Hoyo Maravilla debía sobrevivir luchando encarnizadamente contra otros grupos. Su historia era longeva. Se fundó en 1935 por un puñado de «originals», los fundadores. A partir de entonces, el grupo sumó más y más miembros, cholo gangs que vestían ropa ancha a lo zoot suit en ocasiones, lucían tatuajes, mantenían muchas de las tradiciones mexicanas e iban armados hasta los dientes. Sus barrios fueron expandiéndose, desbordando sus iniciales pretensiones hasta constituir ciudades dentro de ese monstruo urbano que es Los Ángeles. Al mismo tiempo, surgieron otras bandas más o menos similares, como Ganzos, Locos, Monstros o los Stoners, todos ellos exponentes de la gran diáspora mexicana en un país que con frecuencia les declaró la guerra. El resultado de su trabajo puede verse en su libro El Hoyo Maravilla (Dashwood Books, 2011).

[Fotografías Janette Beckman]