Cuando Madrid fue Gotham

Su existencia fue corta. A finales de los setenta, con plena eclosión de una oleada de robos y atracos, clanes y tiroteos que sucedían sobre todo durante la noche, se creó una unidad especial cuyo objetivo fundamental era acabar con el tráfico de drogas. La llamaron Patrulla Especial Nocturna. No estaba formada por muchos agentes, pero todos tenían fama de duros y poco pacientes. Debían patrullar por zonas especialmente peligrosas y, al hacerlo, al caer la noche, adoptaron la imagen del murciélago, que adornó sus parches y emblemas. Madrid se había convertido en Gotham, o una versión castiza de algo de aquello.

  El logo con el murciélago de la Patrulla Especial Nocturna

El logo con el murciélago de la Patrulla Especial Nocturna

Los personajes de ficción eran de carne y hueso, vampiros muy reales. El combate era el de siempre: la ley contra los sin ley, aunque por supuesto esto no estaba tan claro… Su responsable, el jefe de la «Brigada del Murciélago», con el tiempo se reveló como un verdadero sin ley. ¿Quién la creó? El tercer teniente de alcalde y responsable de la delegación de Seguridad y Policía Municipal, José Barrionuevo… ¿Os suena de algo?

 Uniforme de la Patrulla Especial Nocturna en el actual Museo de la Policía Municipal de Madrid (fotografía de  Vice )

Uniforme de la Patrulla Especial Nocturna en el actual Museo de la Policía Municipal de Madrid (fotografía de Vice)

El distrito madrileño de Villaverde fue uno de los primeros en ser patrullados por la Brigada Especial Nocturna de la Policía Municipal. Corría el mes de febrero. El año, 1980. Tiros, palos, trapicheos. Los vecinos aún recuerdan a esos «hombres del murciélago» que se internaban en los barrios a bordo de sus veintidós vehículos y colaboraban con las decenas de vigilantes nocturnos en una época en la que ya se intentaba crear una red de guardias nocturnos y vigilantes que, aun no siendo agentes de policía, se coordinarían con ellos.

Pero el experimento acabó muy rápidamente. El 29 de octubre de 1980, en una noticia publicada por El País, se recogió el final de aquella aventura en un postfranquismo que no era tan «post»: «Setenta policías municipales recibieron ayer los diplomas que acreditan haber pasado el cursillo de formación necesario para pertenecer a la nueva Unidad de Protección Ciudadana que empezará a funcionar el próximo lunes. La nueva unidad, que sustituye a la Patrulla Especial Nocturna, está compuesta por 156 hombres y veinticuatro mujeres que, en tres turnos, vigilarán las calles madrileñas durante todo el día».

Aquella Unidad de Protección Ciudadana ya nos suena demasiado. El murciélago iniciaba su letargo, pero no así Barrionuevo, a punto de dar el salto a la política y a otros oscuros menesteres.