El «matamonjas» de Luis Buñuel

Jorge (Paco Rabal), sentado, hace inventario de algunas cosas que le ha dejado su padre (Fernando Rey), recientemente fallecido. De pronto, se fija en un crucifijo que ve sobre la mesa y lo abre. Al hacerlo, este se convierte en una navaja, y sonríe.

 Fotogramas de la famosa escena

Fotogramas de la famosa escena

Esta es la historia de la increíble navaja-crucifijo de Viridiana (1961).

Se prohibió cuando comenzó a ser utilizada como macabro fetiche. Ahora es tremendamente complicado (creednos, nosotros lo hemos intentado) dar con la navaja-crucifijo, conocida como «matamonjas», que Buñuel mostró en Viridiana. Si fue prohibida, la pregunta es cómo pudo colar aquel plano Buñuel y con ello eludir la férrea censura.

 Cartel original de  Viridiana

Cartel original de Viridiana

Por entonces, la navaja se vendía en cuchillerías y se podía conseguir en el Rastro madrileño. «La "fotogenia" transformó su significación. Una vez en pantalla, la navaja, que en España se utiliza en todas partes, adquirió de pronto un carácter blasfemo y sacrílego. Solo la fotografía hace resaltar la malicia y el carácter surrealista de un objeto fabricado inocentemente y en serie», afirmó Buñuel, en una rotunda clase de surrealismo y fetichismo. «Me hizo gracia. Se parece un poco a la "pistola-puñal" descrita en Cumbres Borrascosas... ¡Pero si no son más que... metáforas, contrastes que me seducían..., en una palabra: poesía!».

La navaja-crucifijo tiene una historia. Juan Luis Buñuel, su hijo y ayudante de dirección en Viridiana, confesó que había sido él quien la compró:  «Yo compré la navaja en el Arco de Cuchilleros de Madrid y entonces se la enseñé. Él me dijo: "¡Hombre!, vamos a ver mañana dónde lo metemos"». Sin embargo, el mismo Buñuel afirmó que el origen fue otro, Albacete, donde alrededor de los años cincuenta se produjeron miles de piezas destinadas inicialmente a los conventos. El «matamonjas», como por entonces, primeros sesenta, era conocido en algunos ambientes, no estaba destinado a ninguna ofensa o ataque al clero. Las monjas podían pelar patatas con un objeto sagrado, algo que inicialmente no extrañó a casi nadie, hasta que llegó Buñuel y su famosa película. Pero hay más versiones, todas ellas distintas: Emilio Sanz de Soto dijo que durante el rodaje de Viridiana, Carlos Saura y él pasaron por Chinchón. Allí vieron un puesto de un viejo que ofrecía un tipo de crucifijo que al abrirse se convertía en navaja. A Buñuel, cuando se la mostraron, le encantó. Le hizo a Rabal mondar una manzana o naranja y que el operador lo tomara en primer plano.

Aunque los informes del franquismo eran favorables a la película, según el guión que inicialmente presentaron, Buñuel coló la famosa escena de la navaja-crucifijo, que improvisó, y logró de este modo sortear la censura. Pero, nada más exhibirse, el franquismo la censuró y la Iglesia prohibió la fabricación de aquel objeto. En Albacete se no produjo más y se convirtió en pieza de coleccionista.

 Informe (favorable) de censura de 20 de enero de 1961

Informe (favorable) de censura de 20 de enero de 1961

 Permiso de rodaje emitido por las autoridades franquistas

Permiso de rodaje emitido por las autoridades franquistas

Incluso en 1977, cuando se proyectó en España, los carteles de la película, diseñados por Iván Zulueta y que mostraban el infame objeto, fueron censurados y hubo que cambiarlos.

 Carteles censurados de Iván Zulueta.

Carteles censurados de Iván Zulueta.

En Le Monde, el 1 de junio de 1961, cuando se desató la polémica, declaro lo siguiente: «Se me ha criticado por haber mostrado una navaja en forma de cruz. Estas se encuentran por todas partes en España y yo he visto muchas en Albacete. Mi hermana, que es muy piadosa, ha visto un día a una monja que se servía de estos pequeños cuchillos para pelar manzanas. Por lo tanto, no he sido yo quien ha inventado el Cristo en forma de navaja».