El ye-yé madrileño que fundó The Beatles

El pop estaba de moda. Era masivo, sorprendente. Levantaba oleadas de polémica. También en España, donde el fenómeno generaba más y más adhesiones y las autoridades miraban horrorizadas a una juventud a la que calificaban de frívola, gamberra e irrespetuosa. A finales de 1963, Francisco Javier, un madrileño fan del pop, se hizo involuntariamente célebre por una disparatada teoría: había sido uno de los fundadores de The Beatles, que tiempo antes había «comenzado a amenazar a la juventud inglesa con sus gritos de desesperación».

Dos periódicos, Madrid y España (este último de Tánger) fueron los responsables de difundir la noticia. La prensa española había cambiado su nombre y ahora, en lugar del anodino Francisco Javier, se llamaba Andrés Moore, mucho más coherente para una estrella del pop. Aparecía en la pista de baile de un local de copas frecuentado por los ye-yés madrileños, sonriente en mitad de la noche, ajeno a las fotografías del periodista.

En realidad, se llamaba Francisco Javier y no tenía nada de inglés: había nacido en Madrid. Fonorama, la revista pionera en la cultura pop en nuestro país, logró entrevistarlo, asegurando que «no sabe tocar ningún instrumento, que no tiene más afición por la música que la propia en un joven de su edad y que no supo nada de este asunto hasta que hojeando el Madrid el día 28 de noviembre vio con sorpresa su fotografía al lado de los citados titulares. Su indignación fue tal que quiso demandar al periódico. La fotografía se la hicieron en Madrid, en los locales comerciales de Los Sótanos, cuando con unos amigos se acercó a un grupo en el que se encontraba una estrella famosa».

 

 El artículo publicado en  Fonorama.  A la izquierda, la pieza objeto de polémica en la que puede verse a Andrés Moore (Francisco Javier)

El artículo publicado en Fonorama. A la izquierda, la pieza objeto de polémica en la que puede verse a Andrés Moore (Francisco Javier)

¿Qué decía el periódico? Hablaba de un chaval, al que llamó Andrés Moore, de Liverpool, supuesto fundador atormentado de The Beatles. Había abandonado la banda de forma brusca y ahora amenazaba con demandarla, montar un escándalo, exigir su lugar en los altares del pop. Andrés Moore / Francisco Javier habría abandonado su país buscando la felicidad tras una vida de drogas y violencia: «Lo primero que hizo [Francisco Javier] al llegar a Madrid fue quitarse las melenas y colocarse un suntuoso flequillo. De lo que nunca se pudo separar fue del uniforme», contó el periódico Madrid y, posteriormente, España. Además, aseguraba que se trataba de un joven atormentado que se «desprecia a sí mismo».

Fonorama salió en su defensa, le dedicó una página entera y lo entrevistó. La revista, ante las afirmaciones de la prensa española, contestó de esta manera: «Francisco Javier no se desprecia a sí mismo. Trabaja en una entidad comercial de Madrid y aspira a alcanzar cada vez mejores puestos, no a conquistar el mundo de los “más tontos”. ¿Cuál será el mundo que pretende conquistar el “periodista” con este tipo de reportajes? Yo diría que el de los retrasados mentales. En el mejor caso, el de los incautos, acostumbrados a artículos sensacionalistas, con mucho de morbosidad». Amén.