«Te lo juro, pana»: Así fue el primer rap en castellano

«La Cotorra Criolla» de Perucho Conde fue el primer rap grabado en castellano, tan solo un año después de que The sugarhill gang popularizase el fenómeno en Estados Unidos

La canción puede llegar a aturdir. Una voz que parece no acabar nunca, un interminable «cotorreo». «Te lo juro, pana; te lo juro, pana», repite una y otra vez mientras cae una letra social que refleja el día a día de los miles de trabajadores más desfavorecidos de Caracas que se veían obligados a vivir en las afueras y contar con trabajos mal pagados o sufrir el galopante paro. El primer rap grabado en castellano fue obra de un humorista, poeta, escritor y mil cosas más llamado Pedro Alberto Martínez Conde, conocido internacionalmente por su nombre artístico de Perucho Conde, quien no dudó en sumarse a una creciente moda en los inicios de la popularización y comercialización del rap. Lo cierto es que, aunque en Estados Unidos fue conocido inmediatamente como rap, en países como Venezuela le pusieron el nombre de «cotorreo». Eso mismo: una voz rápida que contaba una historia que parecía no tener fin. En 1979 el grupo neoyorkino The Sugarhill Gang publicó «Rappers delight», un single que en Venezuela fue conocido como «La Cotorra». «Rappers delight» no fue el primer single rap, pero sí el que popularizó el género a nivel mundial. Venezuela buscó un producto similar, algo que conectase con el venezolano de a pie como estaba sucediendo en Estados Unidos.

«Me gusta la cotorra y aquí estoy pues, con mi cotorra criolla que no habla inglés».

La idea nació de la industria discográfica venezolana, concretamente de Chuto Navarro, presidente y productor del sello discográfico Promociones Musicales (PROMUS). Navarro perseguía un éxito del rap pero con una letra que todos pudieran entender y le encargó a Perucho que adaptase una base de rap con una letra en la que contase su particular visión del día a día de muchos ciudadanos. El resultado fue el single «La Cotorra Criolla», una adaptación del tema de The Sugarhill Gang, con una base de verdadero rap que rápidamente se convirtió en todo un éxito en varios países de América Latina y también en España. Fue el primer rap grabado en castellano.

Lo cierto es que el contenido de la letra intentaba retratar lo que por entonces sucedía al hombre y la mujer corrientes de Venezuela: paro, precariedad y falta de esperanza. Perucho, en un imparable «cotorreo» reflejaba el día a día, la subida de los precios, las estrecheces económicas que la mayoría debía hacer y muchas más cosas que también conectaron con lo que sentían miles de personas que tuvieron a la famosa canción como su banda sonora. En la actualidad, Perucho es reivindicado por muchos raperos, aunque se encuentra semiretirado y, cada cierto tiempo, responde entrevistas en las que le preguntan por aquella extraña conexión entre el Bronx y Caracas, entre un fenómeno extranjero que asaltó Latinoamerica y que contó con réplicas e imitadores. También se publicó una edición chilena de la canción. Perucho fue el primero.

El single de la edición chilena para el sello Philips

El single de la edición chilena para el sello Philips

Su repercusión se ha mantenido durante años. El tema de Perucho fue versioneado por numerosos artistas, incluidos Def Con Dos, que incluyeron una versión en su segundo disco Segundo Asalto