Julio Verne y la Sociedad Secreta de la Niebla

Sabemos muy poco de la Sociedad de la Niebla. Su rastro puede seguirse a través de muchas de las novelas de Julio Verne, uno de sus miembros más famosos, que la citó en varias ocasiones, aunque indirectamente. Desde entonces, muchos son los que han intentado trazar pistas o interpretar su obra en base a tradiciones ocultas.

Otros, además, le atribuyen otro nombre: Sociedad Angélica. Posiblemente su origen se sitúe en el siglo XVI, justo en el momento en que surgieron un gran número de sociedades secretas y, un siglo más tarde, ya se conocerían ampliamente los rosacruces y masones. Su fundador fue un impresor de Lyon llamado Griphe, quien hizo un juego de palabras con «Néphès», una antigua sociedad griega cuyo nombre significa «niebla» y constituye el símbolo sobre el que se representa la acción de Dios en el mundo, tal como se dice en el Libro Eclesiastés, 24-4: «Yo levanté mi tienda en las alturas y mi trono era una columna de nube». Se dice que, en sus comienzos, tuvo contacto con alguna rama de los rosacruces.

Sin embargo, es muy poco probable que la sociedad se mantuviera activa tanto tiempo. Probablemente fue rescatada y puesta de nuevo en circulación por un grupo de intelectuales, Verne entre ellos, a mediados del siglo XIX.

La Sociedad de la Niebla tomaba su ideología de la francmasonería y perseguía el conocimiento de Dios a través de la naturaleza y de sus leyes reproduciendo la filosofía natural aristotélica. Sus miembros fueron los culpables de popularizar un antiguo libro de la época medieval, que convirtieron en su libro hermético predilecto, El sueño de Polifilo, una obra muy rara atribuida a un monje dominico italiano, Francesco Colonna, y que se publicó inicialmente en Venecia en 1499.

 Manuscrito original de  El sueño de Polifilo

Manuscrito original de El sueño de Polifilo

Pero ¿que escondía aquel libro? Desde entonces está rodeado de misterio. Los integrantes del grupo lo estudiaron con una precisión obsesiva, buscando algo oculto. Se dice que, además de Verne y Dumas, formaron parte de esta Gérard de Nerval, Gastón Lerroux, Maurice Leblanc, Maurice Barres y George Sand, así como el pintor Delacroix. Hemos de tener en cuenta que en aquella época era relativamente frecuente que se creasen sociedades secretas en círculos intelectuales, que mezclaban erudición con esoterismo.

Uno de los personajes de Verne en su novela La vuelta al mundo en 80 días, Phileas Fogg, es miembro de un club llamado Reform Club (Las siglas R. C. coinciden con las de los Rosacruces), cuyo nombre es el equivalente etimológico de Poliphilo. Pero hay más. Fogg, en inglés, significa «Niebla». Algunos investigadores han traducido el nombre Phileas Fogg como «hijo de la niebla». ¿Fue Verne un «hijo de la niebla»?