«¿Cuál es la frecuencia, Kenneth?»: conspiranoia y viajes en el tiempo en la era de la MTV

KEN SCHAFFER Y SU COMPAÑERA SONRÍEN ANTE LA VISIÓN DE UN CIELO REPLETO DE ANTENAS PARABÓLICAS.

¿Qué tienen en común un presentador de informativos, los viajes en el tiempo, la Guerra Fría, AC/DC, Nirvana, Terminator y Michael Stipe? Conoce la verdadera historia detrás de uno de los fenómenos pop más alucinantes de los años noventa.


La noche del 4 de octubre de 1986, el presentador de la CBS, Dan Rather, caminaba por Park Avenue en Nueva York de regreso a su apartamento. Justo al aproximarse a la entrada del edificio, fue abordado por dos desconocidos. Vestían trajes caros y mostraron intimidantes «¿Cuál es la frecuencia, Kenneth?», le preguntaron, a lo que un desconcertado Rather respondió: «Lo siento, pero me están confundiendo con otra persona». Difícil de creer, si tenemos en cuenta que, de lunes a viernes, Rather presentaba el telediario de la CBS. Hacía años que millones de espectadores se habían familiarizado con su rostro gracias a su cobertura del viaje de Nixon a China, el escándalo del Watergate y la explosión del transbordador espacial Challenger. En cualquier caso, todo fue tan repentino que no vio venir el primer golpe. Tendido en el suelo, encajó lo mejor que pudo la lluvia de patadas y puñetazos que le propinaron los agresores, mientras repetían aquella extraña pregunta una y otra vez: «¿Cuál es la frecuencia, Kenneth? ¿Cuál es la frecuencia?».

viñetas extraídas de como guante de seda forjado en hierro de daniel clowes (1993)

A Rather ya le habían agredido antes. La última vez había sido en la Convención Nacional Demócrata de 1968, cuando un guardia de seguridad le propinó un puñetazo en el estómago cuando se disponía a entrevistar en directo a uno de los candidatos. En aquella ocasión, el ambiente estaba tenso debido a las protestas contra la Guerra de Vietnam y el reciente asesinato del senador Robert Kennedy, pero la paliza que estaba recibiendo esa noche carecía de contexto. Aquellos tipos ni siquiera parecían reconocerlo. «¿Cuál es la frecuencia, Kenneth?», repetían una y otra vez. Por suerte para Rather, el conserje del edificio acudió rápidamente al escuchar los gritos de auxilio que llegaban desde el portal. Los asaltantes huyeron y el incidente se saldó con varias contusiones y un par de costillas rotas.

What’s the Frequency, Kenneth? es fruto del abrumador bombardeo mediático que sufren los artistas empeñados en toda costa a seguir siendo ser el centro de atención

La policía se personó en su domicilio para tomarle declaración, pero nadie fue arrestado ni acusado formalmente. ¿Se trataba entonces de un ataque aleatorio o de un simple caso de confusión de identidad? ¿Acaso intentaban intimidarlo para que abandonara su investigación del caso Irán-Contra, justo cuando se disponía a revelar nueva información? Rather no tenía respuestas para ninguna de aquellas preguntas. «Me asaltaron —declararía tiempo después— ¿Quién entiende estas cosas? No las entendía entonces y sigo sin entenderlas ahora, del mismo modo que no le di mucha importancia cuando sucedió y tampoco se la doy ahora. Ojalá supiera quién lo hizo y por qué, pero no tengo ni idea».

El lunes siguiente, Rather abrió el informativo con el anuncio de la reunión de Ronald Reagan con Mijaíl Gorbachov en Islandia y aprovechó los segundos previos a la pausa publicitaria para confiar a los espectadores que había sido víctima de una agresión ese fin de semana y que no sabía por qué. Durante años, nadie lo supo. El asunto se convirtió en material para caricaturas y columnas de periódico, ninguna de las cuales logró explicar lo sucedido. El líder de REM, Michael Stipe, incluso llegó a definirlo como «el mayor acto surrealista estadounidense sin resolver del siglo XX». Lo que ni Rather ni él sabían era que pudo haber sido muchísimo peor.

En agosto de 1994, aproximadamente una semana antes de que REM lanzaran su canción What’s the Frequency, Kenneth?, un hombre de Carolina del Norte llamado William Tager asesinó a sangre fría a Campbell Montgomery, un técnico de la NBC, en las inmediaciones del estudio de grabación del Today Show en plena Plaza Rockefeller. Tager pretendía colarse en el plató con un rifle de asalto, y le vació el cargador a Montgomery por impedírselo. Cuando la policía llegó minutos más tarde en la escena del crimen, Tager no opuso resistencia. Alegó que la propia cadena de televisión le había estado acosando impunemente durante años y les acusó de emitir mensajes subliminales en sus programas con el fin de lavarle el cerebro. Él nunca quiso matar a nadie, sino interrumpir la retransmisión, como el héroe de aquella película de ciencia ficción.

Finalmente fue declarado culpable de asesinato y sentenciado a 25 años en la prisión de Sing Sing. A su ingreso, Tager se sinceró con el psiquiatra del centro y reconoció ser un viajero en el tiempo, proveniente del año 2265, donde también era un delincuente convicto que se había ofrecido voluntario para un peligroso experimento. Si tenía éxito en su misión, su sentencia sería revocada por el gobierno. Para evitar su fuga, las autoridades del futuro lo vigilaban mediante un chip que previamente le habían implantado en su cerebro. Pero la verdadera sorpresa saltó cuando, en el transcurso de una de sus sesiones, Tager confesó que haber atacado a Dan Rather al confundirlo con el vicepresidente de su mundo futuro, un tal Kenneth Burrows. Cuando la policía le mostró a Rather una fotografía de Tager, lo identificó inmediatamente como uno de los hombres que le atacaron. Para entonces, el delito ya había prescrito, por lo que Tager nunca fue acusado formalmente de agredir a Rather. A día de hoy todavía se desconoce la identidad del segundo hombre.

parodia del fenomeno en rugrats, serie de animación de nickelodeon emitida entre 1993 y 2004.

En el momento de componer la canción, REM no sabían nada sobre William Tager. Para Michael Stipe, el ataque al periodista y la frase sin sentido eran los síntomas de que alguien completamente desconectado del mundo en el que vivía: «Imaginamos a nuestro protagonista como un tipo que intenta desesperadamente comprender las motivaciones de la generación más joven. Pero por más que se esfuerza en descifrarlas, nunca lo consigue». Y esa sensación de frustración era extensible al grupo, inmerso por aquel entonces en su propia crisis de identidad. Se habían convertido en los veteranos más admirados del rock alternativo: la luminaria del underground que había abierto el camino, inspirando (pero también eclipsando) a los jóvenes marginados del rock que nacieron a su sombra.

What’s the Frequency, Kenneth? es fruto del abrumador bombardeo mediático que sufren los artistas empeñados en toda costa en seguir siendo ser el centro de atención. Y aunque Monster no es un álbum grunge, se detectan ciertas reminiscencias en el nivel de distorsión de la guitarra de Peter Buck. No se trataba de hacer concesiones, sino de descubrir dónde encajaba la banda en la escena musical de mediados de los noventa. «Siento una gran compasión por cualquiera que haya sido lanzado al estrellato tan rápido como Kurt (Cobain) y Eddie (Vedder) —declaró Stipe a la revista Rolling Stone Podría decirse que les etiquetaron lo mismo que a mí, como la voz de una generación. Algo que nunca quise (… ) Es demasiada presión. Si Murmur o Reckoning hubieran vendido cinco millones de copias, no estaría vivo para contarlo». Su amigo, el actor River Phoenix falleció de sobredosis aquel mismo otoño. Kurt Cobain tampoco lo consiguió. Se quitó la vida mientras REM grababa Monster, y se rumorea que el CD de Automatic For The People sonaba en bucle en la habitación.

La propia cadena de televisión le había estado acosando impunemente durante años y les acusó de emitir mensajes subliminales en sus programas con el fin de lavarle el cerebro

«Dijiste que la ironía era el grillete de la juventud», lamenta Stipe en la canción. No podemos saber a quién va dirigido el verso, pero perfectamente podría tratarse de Dan Rather. A medida que avanza la canción, los reproches se nos antojan más evidentes: «Estudié tus dibujos animados, tu radio, tu música, tu televisión, tus películas, tus revistas. Richard dijo: Apartarse asqueado no es lo mismo que apatía». La cita alude directamente a otra voz generacional, la del Richard Linklater, el cineasta independiente autor de Slacker (1990), en la que un tipo lee su presente en la carta que le entrega una desconocida y actúa en consecuencia. Puede que ambas cosas no sean lo mismo, pero a menudo tienen el mismo efecto y solemos recurrir a ellas demasiado a menudo para afrontar las cosas, cuando ya nada funciona.

Es como si finalmente Michael Stipe entendiera que la canción va sobre un tipo tan convencido de vivir dentro su propia película de Terminator como para volcar una furia asesina contra quienes amenazaban con malograr su ilusión, trayéndole noticias del mundo real a través de la pantalla del televisor. Y si la pregunta «¿Cuál es la frecuencia, Kenneth?» sugiere dicha desconexión, tiene sentido que para hallar la respuesta tengamos que llegar mucho más lejos de lo que en principio imaginamos. Tirando del hilo, el periodista Paul Limbert Allman publicó un artículo en clave especulativa sobre el incidente para Harper's Magazine en 2021. Releyendo la obra del novelista Donald Barthelme, descubrió que en sus historias siempre aparece un personaje recurrente llamado Kenneth y a menudo se repite la palabra «frecuencia». Tanto Rather como Barthelme tenían la misma edad, provenían de Houston (Texas) y de jóvenes trabajaron como periodistas. Allman pensó que era razonable asumir que sus caminos podrían haberse cruzado en un momento dado. Además, en uno de sus relatos, Barthelme describe a un personaje llamado Lather como un editor engreído que presenta cierto parecido con Rather. ¿Y si, en cierto modo, Barthelme hubiera inspirado el ataque de Tager a Rather?

WHAT’S THE FREQUENCY, MARIANO?: CAPTURA DE LA AGRESIÓN AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO MARIANO RAJOY EN PONTVEDRA, EL 16 de diciembre de 2015. «un acto aislado, sin causa única y sin relación con la ideología», CALIFICARON LOS MEDIOS.

Pero ya va siendo hora que hablemos de Kenneth. Se llama Ken Schaffer y en el pasado había trabajado como publicista de Jimi Hendrix, Steven Tyler de Aerosmith, Todd Rundgren y Alice Cooper entre otros. En 1975, Schaffer vendió la patente de uno de los primeros transmisores inalámbricos para guitarristas a una empresa de Nueva York que fabricó aproximadamente mil unidades que se vendieron a 4400 dólares cada uno. Su popularidad se disparó gracias a Ace Frehley, que empezó a utilizarlo después de casi morir electrocutado durante una actuación de Kiss en Florida, al tocar una barandilla metálica que cerró un circuito de corriente alterna con su amplificador sin toma de tierra. Muchos compañeros de profesión decidieron seguir su ejemplo, incluyendo a Van Halen, los Stones, Bootsy Collins, AC/DC o Frank Zappa.

KEN SCHAFFER EN SU TALLER

Poco tiempo después, la NASA incorporó sus micrófonos inalámbricos al programa espacial para mejorar la comunicación de voz de los astronautas, dejando la puerta abierta para que, a principios de los años ochenta, Schaffer desarrollara en secreto un novedoso sistema que permitió a los servicios de inteligencia estadounidenses monitorizar la señal de televisión soviética vía satélite. Adscritos inicialmente al programa espacial de la URSS y diseñados con fines militares, los satélites Mólniya trazaban una órbita lo suficientemente excéntrica y elíptica como para abarcar las regiones polares. Una compleja red de telecomunicaciones formada por 164 satélites que permanecieron activos entre 1965 y 2014, equipados con cámaras para realizar predicciones y análisis meteorológicos y que posiblemente sirvieron de apoyo durante décadas a los satélites espías Zenit.

Todos querían saber cómo conseguía pinchar las señales que llegaban desde el otro lado del Telón de Acero, pero Ken Schaffer prefirió guardarse el secreto

En cualquier caso, Schaffer trabajó codo con codo con el ingeniero de software Warren Musselman para interferir la señal que llevaba la televisión de Moscú al extremo norte, utilizando una antena parabólica de 3 metros ubicada en la azotea de la Escuela de Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia en Manhattan, lo que permitió a los estudiantes de posgrado de Estudios Soviéticos ver la televisión rusa en directo. Muy pronto instalaron otras antenas en las universidades de Virginia (Charlottesville), Michigan (Ann Arbor) y Pensilvania, como paso previo de un proyecto a largo plazo del que acabaría surgiendo Discovery Channel y por el que Schaffer y su socio recibieron el premio Golden Ace de la Asociación Nacional de Televisión por Cable.

Entre los alumnos que sintonizaron las transmisiones del Mólniya desde el prestigioso Instituto Harriman de Columbia se encontraba el músico de rock inglés Gordon Sumner, más conocido como Sting. Dicen que, conmovido por la experiencia, compuso su popular canción Russians a partir de la Suite del Teniente Kijé de Sergei Prokofiev. Y aunque la mayoría de los asistentes eran diplomáticos estadounidenses que esperaban usar el conocimiento adquirido a través del televisor para aliviar las tensiones internacionales, otros como el presentador de noticias Dan Rather acudieron para familiarizarse con las nuevas tecnologías. Todos querían saber cómo conseguía pinchar las señales que llegaban desde el otro lado del Telón de Acero, pero Schaffer prefirió guardarse el secreto, probablemente con la esperanza de firmar un millonario contrato en exclusiva con el gobierno.

sting bañando en vodka a ken schaffer

Así que recapitulemos: aquella noche de octubre de 1986 en la que Rather fue agredido por unos desconocidos a la puerta de su domicilio, en las proximidades campus de Columbia, es posible que sin saberlo se cruzara Schaffer de vuelta una de las sesiones de vídeo del Mólniya, por lo que podemos aventurar que la pregunta «¿Cuál es la frecuencia, Kenneth?», en realidad iba dirigida a Schaffer. Pero hay algo más: Sting también utilizaba el amplificador inalámbrico que lleva su firma, y que fue en parte responsable del impresionante sonido de guitarra de los álbumes de AC/DC a comienzos de los 80. Sin embargo, el Schaffer-Vega no era simplemente un amplificador, sino un transmisor/receptor. Por simplificarlo un poco, el sistema comprimía la señal de la guitarra antes de la transmisión y la expandía en el receptor, antes de alimentar la señal transmitida al amplificador. Al expandir la señal, potenciaba ciertas frecuencias que podrían perderse por la compresión. Así, el dispositivo no solo transmitía la señal inalámbricamente, sino que coloreaba el tono de la guitarra de formas distintivas, creando distorsiones armónicas que, además, resultaban especialmente agradables al oído.

dan rather informando sobre la muerte de bon scott, primer vocalista de ac/dc, en febrero de 1980

Hasta que un buen día Angus Young, incapaz de plasmar en estudio el estruendo guitarrero de los directos de AC/DC, decidió utilizar el Schaffer-Vega por primera vez en una grabación, por sugerencia de su hermano mayor, George, el primer productor del grupo. Desde entonces se convirtió en una de las señas inconfundibles de su sonido, inmortalizado en álbumes como Highway to Hell , Back in Black For Those About to Rock We Salute You. Sin embargo, las últimas unidades se fabricaron en 1982, debido a las restricciones de las transmisiones inalámbricas impuestas por la Comisión Federal de Comunicaciones, lo que propició que Schaffer se pasara a las telecomunicaciones durante la Guerra Fría y que a un famoso reportero recibiera una paliza en Park Avenue.

angus young posando con su amigo ken schaffer

«Demasiada presión. Si Murmur o Reckoning hubieran vendido cinco millones de copias, no estaría vivo para contarlo»

REM se separaron amistosamente en 2011, después de haber vendido más de 90 millones de álbumes en todo el mundo y sobrevivir al grunge. A William Tager se le perdió la pista un año antes, al ser liberado de prisión por buena conducta. Lo último que sabemos de él es que residía en Nueva York, bajo la supervisión de su psiquiatra y varios agentes de libertad condicional. En cuanto a ​Ken Schaffer, se casó con la actriz de origen bielorruso Alla Kliouka, famosa por interpretar el papel de Svetlana Kirilenko en la serie Los Soprano. Tras divorciarse de ella al año siguiente, intentó poner en órbita la guitarra de John Lennon para que los astronautas de la estación espacial rusa Mir pudieran interpretar Imagine usando el Schaffer-Vega, en busca de vida inteligente en otros planetas. Tampoco funcionó.

Dan Rather acaba de cumplir 91 años. Se retiró de CBS en 2005 y continuó trabajando como escritor y corresponsal freelance durante al menos una década. Robert Redford le interpretó en una película y el año pasado Netflix estrenó un documental sobre su fulgurante carrera. Cabría imaginarse que a Dan Rather no le haría ninguna gracia que REM convirtiera en un exitoso estribillo la frase absurda que alguien gritó mientras lo golpeaba, pero en 1995 se unió a ellos sobre el escenario del Madison Square Garden de Nueva York para intentar cantarlo. Alguien filmó el momento durante la prueba de sonido, y David Letterman, colega de Rather en la CBS, lo emitió en directo.