¡Pasa la palabra, hermana!

W.I.T.C.H. (Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno), el legendario colectivo feminista surgido a finales de los sesenta, ha vuelto. En aquellos tiempos, sus hechizos reivindicaron el papel ancestral de las mujeres y hechiceras, el feminismo antes de que nadie lo llamase así. Los saberes arcanos: «Somos BRUJAS. Somos MUJERES. Somos LIBERACIÓN. SOMOS nosotras. La historia oculta de la liberación de las mujeres comenzó con brujas y gitanas, porque son las más antiguas guerrilleras y luchadoras de la resistencia, las primeras pro aborto practicantes y distribuidoras de hierbas anticonceptivas», afirmaron en su panfleto «Somos brujas, somos mujeres», difundido alrededor de 1968. Aunque quizás su acción más célebre fue cuando irrumpieron en el juicio contra los «Ocho de Chicago», acusados de conspiración durante los incidentes de aquel año en la Convención Demócrata. Las brujas lanzaron sus conjuros contra los amos y tiranos, contra el poder que tenía rostro masculino. Luego, cuando pasó la tormenta de los sesenta, muchas habían pasado a la clandestinidad, escribieron libros o siguieron en la militancia feminista. 

 Nancy Kurshan y Anita Hoffman, de las primeras W.I.T.C.H., queman sus «hábitos de bruja» tras arrojar sobre estos los escritos de acusación contra los «Ocho de Chicago».

Nancy Kurshan y Anita Hoffman, de las primeras W.I.T.C.H., queman sus «hábitos de bruja» tras arrojar sobre estos los escritos de acusación contra los «Ocho de Chicago».

 W.I.T.C.H., en la rueda de prensa para exigir la inocencia de los «Ocho de Chicago» acusados de conspiración.   Detrás puede leerse la pancarta que dice: «Somos forajidos a los ojos de América».

W.I.T.C.H., en la rueda de prensa para exigir la inocencia de los «Ocho de Chicago» acusados de conspiración.   Detrás puede leerse la pancarta que dice: «Somos forajidos a los ojos de América».

 Cartel de las nuevas W.I.T.C.H.

Cartel de las nuevas W.I.T.C.H.

 

Sucedió el 6 de febrero pasado en Chicago, en Logan Square, la ciudad donde en 1968 el grupo apareció vestido de brujas y lanzó sus hechizos contra el capitalismo y el patriarcado durante el juicio contra los 8 de Chicago. Lo definieron como una «acción y hechizo de protección» contra la especulación y gentrificación que vive la ciudad. Algo que recordaba a lo que sucedió hace cuarenta años: «Nos sentamos alrededor de una mesa a discutir qué íbamos a hacer al respecto –recuerda una militante feminista de W.I.T.C.H., sobre su acción de Chicago- y decidimos dar una conferencia de prensa y asistir a las vistas de la HUAC vestidas de brujas. Haríamos un hechizo a la HUAC y a los chicos acusados de ser los responsables de las manifestaciones de Chicago. Hicimos un escrito juntas».

 Acción de Chicago de las nuevas W.I.T.C.H.

Acción de Chicago de las nuevas W.I.T.C.H.

No había sido su primera acción. En noviembre de 2015, las nuevas W.I.T.C.H. aparecieron vestidas de brujas en el Thompson Center, también de Chicago, durante una acción de hechizo cuyo objetivo era «protestar por las desigualdades sociales».

 Panfleto repartido por las nuevas W.I.T.C.H.

Panfleto repartido por las nuevas W.I.T.C.H.

En su panfleto afirmaban lo siguiente: «Creemos que, históricamente, las brujas han estado en la vanguardia de la resistencia contra los sistemas opresivos, y estamos convencidos de que no hay una sola manera de ser una bruja. Estamos interesadas en el estudio de la relación entre la justicia social, el feminismo y la figura de la bruja».

Han vuelto. O al menos eso parece. Pero… quizás nunca se fueron.