El grupo favorito del diablo

Un año antes, en Birmingham, habían surgido Black Sabbath, pero meses más tarde, ya en 1969, en Leicester comenzó a funcionar una banda de rock progresivo completamente entregada a la magia, el ocultismo y la brujería. Su nombre, Black Widow, podía recordar a Black Sabbath, pero incluso las conexiones llegaban hasta Patrik Meehan, que los apoyó e impulsó, y que también era el productor de la famosa banda. Su sonido, abrasivo y progresivo, lleno de trompetas, flautas traveseras y violines, y estaba repleto de canciones muy largas y verdaderos hits de rock demoníaco como «Come to the sabbath» (su estribillo dice: «Come, come, come to the Sabbat / Come to the Sabbat, Satan’s there»). En su primer disco, Sacrifice, la lista de canciones ya indica la temática sobre la que giraban Black Widow: «Attack of the demon», «Seduction», «Conjuration» o «Way to power», todas ellas con un sonido espacial y con una fuerte presencia de los vientos y extensas letras.

 Portada de  Sacrifice , primer disco de Black Widow

Portada de Sacrifice, primer disco de Black Widow

Su creencia en el satanismo parece fuera de toda duda. Se relacionaron con el ambiente oculto y eran grandes amigos de Alex Sanders y su compañera, la hermosa Maxine, la pareja entregada a la brujería más famosa de los últimos años sesenta.

 Single «Come to the sabbath» de Black Widow

Single «Come to the sabbath» de Black Widow

Fueron, sin duda, la primera banda británica de rock dedicada al ocultismo y, más concretamente, al satanismo, coincidiendo en el tiempo con la otra gran formación de rock de este tipo, Coven, surgidos en Chicago, que también en 1969 publicaron su primer trabajo, Witchcraft Destroys Minds & Reaps Souls (Mercury).

 Black Widow junto a Alex Sanders, de pie, y su esposa Maxine

Black Widow junto a Alex Sanders, de pie, y su esposa Maxine

En este video de casi una hora, Black Widow interpretan todo su primer disco para la televisión alemana, incluyendo una performance bajo la forma de ritual pagano y de Wicca. Un hombre sostiene una espada y, al final del show, que tuvo lugar en un local llamado Beat Club, simula un sacrificio tras aparecer una mujer vestida de blanco.

La banda estuvo en activo solamente cuatro años y, en 1973, mientras Black Sabbath se convertían en la leyenda del rock and roll más oscuro, se despidieron.