¿Batman o Donald Trump?

Que a estas alturas el actual Presidente Electo de los EE. UU. recuerde a un villano de cómic, entra dentro de lo normal. Su larga carrera de construcciones megalomaniacas, exuberantes y plásticas parejas, programas de televisión y dinero ganado de las más diversas formas, lo colocan a la altura de los mejores / peores de la historia del género. Era algo que ya se sabía, pero ha tenido que ganar unas elecciones para que en España nos echásemos las manos a la cabeza. No en vano, la portada de la novela gráfica del año 1989 Lex Luthor: The unauthorized biography, recordaba sospechosamente a la portada del libro de 1987 Donald Trump: The art of the deal, donde el antes magnate y ahora presidente por accidente desgranaba una variedad de consejos empresariales a través de su propia biografía.

 

No deja de ser cierto que nuestro presidente también podría parecer salido de una tira cómica, pero la enorme diferencia es que en EE. UU. la ley ampara a candidatos nacidos de la imaginación o las pesadillas de los votantes… para que puedan llegar a ser presidentes.

El «write-in candidate» es un candidato a una elección que no figura en la papeleta de voto. Cuarenta y tres de los cincuenta estados que conforman los EE. UU. aceptan este tipo de candidatos y, aunque puede parecer una forma extraoficial de voto, un «write-in candidate» debe cumplir unos requisitos, que varían dependiendo del estado en el que se quiera presentar.

 Chuck Norris for President

Chuck Norris for President

Teóricamente, uno de estos candidatos puede ganar unas elecciones presidenciales, pero a día de hoy ninguno lo ha conseguido. A pesar de no haber alcanzado la Casa Blanca, existe un buen numero de ejemplos de «write-in candidates» victoriosos en las elecciones a las que se presentaron, como Charlie Wilson, aquel cuya particular guerra en Afganistán diera nombre a una película del 2007. Wilson ganó las primarias demócratas por Ohio del año 2006.

 Yoda for President

Yoda for President

Pero volvamos a los cómics. En las elecciones presidenciales de 1976, Steve Gerber postuló al personaje de su creación, Howard The Duck, para alzarse con la Presidencia de los EEUU. El entonces editor de Marvel Comics Stan Lee, afirmó que Howard consiguió miles de votos, pero la falta de datos oficiales por un lado y una tremenda imaginación demostrable por la cantidad de cómics guionizados por Lee, hacen dudar de tal afirmación.

Las elecciones a delegados del Rochester Institute of Techonology del año 2012 han sido las únicas en las que existe constancia de que un personaje ficticio, en este caso Batman, se quedase a las puertas de un cargo. El Caballero Oscuro alcanzaría en aquellos comicios un meritorio tercer puesto con un total de 8 votos, 1.190 por detrás del segundo, pero muy por encima de otros candidatos como Sifilis Snape (entendemos que se trata de uno de los personajes de la saga de Harry Potter), que alcanzó un solo un voto.

 Batman y su tercer puesto

Batman y su tercer puesto

A pesar de este éxito, el personaje que más se acercaría no ya a la victoria pero si a cambiar el devenir de una democracia fue Snoopy, la canina y archifamosa creación de Charles Schulz, que merced al éxito que tuvo en las presidenciales de 1968 y 1972 provocó que las autoridades del Estado de California prohibiesen la presentación de «write-in candidates» que no fuese reales.

 Batman o el Capitán América for President!

Batman o el Capitán América for President!