Playas distópicas y arquitecturas del horror


Las extrañas y perturbadoras fortalezas creadas por los nazis a lo largo del «Muro Atlántico» son hoy un desolador vestigio del pasado

 [Vía Stephen Ellcock]

Casi sepultadas en la arena de la playa o en lo alto de un acantilado. Las fotografías que Paul Virilio, Claude Parent y Jane y Louise Wilson tomaron de las estructuras defensivas construidas por los alemanes a lo largo de la Costa Atlántica francesa y en las islas del canal durante la segunda guerra mundial, son perturbadoras y recuerdan un pasado de guerra y amenaza.


Estas fortificaciones costeras, conocidas como el «Muro Atlántico», fueron construidas entre 1942 y 1945 para defender la costa oeste de Francia, los Países Bajos, Bélgica y las islas del canal ocupado (en particular Alderney), de la amenaza de una invasión aliada. La edificación de este gigantesco proyecto se confió en 1942 a la Organización Todt. Con un alto coste, se dotó a la zona costera del canal de La Mancha bajo control alemán de todo tipo de búnkeres, blocaos, casamatas, trincheras, dientes de dragón —destacando los dientes de Hitler en Noruega, que todavía se conservan— túneles y demás estructuras defensivas, que en total sumarían en torno a 15.000 edificios, requiriendo el uso de 11 millones de toneladas de hormigón y 1 millón de toneladas de acero. Muchos de los puertos más importantes a lo largo de la costa francesa fueron integrados en el plan de defensa atlántico alemán. Acercándose el final de la guerra, Hitler ordenó la defensa de las posiciones a toda costa, y efectivamente algunas de estas posiciones seguían sin estar en manos aliadas hasta la rendición alemana el 8 de mayo de 1945. Varias de las fortalezas costeras habían sido adaptadas como bases de submarinos, y se convirtieron en objetivos primarios para los Aliados. Entre sus guarniciones se contaban unidades SS y tropas de origen eslavo.