Jordan y el legado oculto del pop

Su nombre real es Pamela Rooke, pero siempre quedará en el imaginario del punk rock como la eterna imagen del punk rabioso, del contingente mágico que solía acudir a la tienda Sex. Nos referimos a Jordan, uno de los rostros más conocidos y enigmáticos del punk londinenses junto a Johnny Rotten, Soo Catwoman o Siouxsie Sioux.

No solamente la conocemos por sus apariciones en series fotográficas en el interior de la tienda. Su carrera artística fue variada y sorprendente. Pasó de ser manager de Adam and the Ants a hacer su aparición estelar en la maravillosa película de Derek Jarman Jubilee, como Amyl Nitrite, la punk «antihistórica», casi como la líder de un grupo armado.

Jordan expresaba algo curioso: su imagen resultaba inaprensible e inalcanzable, pero generó un efecto de imitación, lo mismo que la enigmática Soo Catwoman, con su aspecto felino y ausente, y que pronto contó con decenas de imitadoras.

En la película Jordan interpreta a una Amyl Nitrite armada y furiosa, siempre a punto de explotar, incontenible, casi rayando la locura, expresando algo tan poderoso como el lema de una de las camisetas de McLaren: «Solo los anarquistas son hermosos». En una entrevista, Jordan lanzó esta afirmación: «La letra de “Anarchy in the UK” no fue escrita por Johnny Rotten, sino por un antiguo miembro de la Angry Brigade». Cierto o no, su declaración abre una puerta o la mantiene abierta para que entremos. Es suficientemente inspiradora, aunque quizá lo que quiso decir no fue que realmente la hubiese escrito un antiguo miembro de la Angry Brigade. Jordan / Amyl Nitrite habla de esta gran corriente eléctrica, de las sucesivas olas que acaban aterrizando en una playa. Nos dice que ese lugar es nuestro presente. Jordan / Amyl Nitrite habla del legado oculto del pop.