¿Por qué combatimos la música negra?

La fecha es 25 de junio de 1943 y se trata de un comunicado firmado por el Delegado Nacional de Propaganda como órdenes de obligado cumplimiento en la radio nacional (es el artículo 79, con lo que habían 78 artículo más, como mínimo). Habla de «virilidad nacional genuinamente española» y reduce el jazz a una música «embrutecedora» y «animal», algo «alejado de nuestras viriles características raciales». Arte degenerado. 

«El jazz moderno y sus derivados supone una preferencia abusiva, no justificada ni a título de agradable pasatiempo, ni de moda imperante, ni siquiera bajo pretexto de peticiones de unos cuantos oyentes, por más que renieguen del arte y se empeñen en aprender a “hacer el indio” al compás de estas exóticas danzas de negros, producto de las selvas americanas [...] España es un pueblo eminentemente musical, enérgico y limpio en sus sentimientos colectivos y no ha de dejarse ganar, ni transitoriamente, por la desconcertada algarabía de un jazz sin justificación artística alguna, ni tampoco por el insinuante reptar de unas melodías que en su ondulante dejadez parecen no tener otra finalidad que la de remover ocultos pozos del subconsciente, secos en nosotros, gracias a Dios, por el luminoso Sol meridional y latino, que, para la eternidad cristiana, ha forjado a la luz y al fuego, nuestra alma».