Un catálogo con las armas que asombraron al mundo


Cañones solares y crucifijos convertidos en armas, revólver anillo, libros explosivos o una grapadora que era una pistola. Estas son algunas de las armas más sorprendentes e imposibles

1. «Little Exterminator». Máquina infernal. Modelo de bomba anarquista de finales del siglo XIX. Tiene una apariencia inocente y la forma de una jarra modesta. No contiene ni dinamita ni polvo, sino una fórmula secreta que hace emanar un gas mortal. En un cuarto cerrado este artefacto letal ahoga casi instantáneamente a todo ser viviente que se encuentre en él.

2. Cañón solar convertido en arma. Rarísima arma de la que se conocen algunos modelos. Es un pequeño cañón, fabricado en bronce, con temporizador de tiro incorporado. Bastaba con orientar el reloj de sol a la hora deseada, momento en el que los rayos solares al atravesar la lupa, incidían en la chimenea, produciendo la combustión de la pólvora y la consiguiente deflagración.

3. Pistola «Pressin». Mini pistola española fabricada por Gabilondo y Cía. en 1978 y comercializada bajo el nombre de «Pressin Llama», calibre 7,65. Se camuflaba bajo el aspecto de una grapadora e iba dentro de un estuche para gafas.

 La pistola «pressin», una «grapadora» mortífera con su funda (1978)

La pistola «pressin», una «grapadora» mortífera con su funda (1978)

4. Bulldozer arma. El público lo esperaba sentado en una especie de destartalada sala que tenía el aspecto de un teatro venido a menos. La mayoría eran adolescentes dispuestos a vivir una noche punk, pero nada les podía decir que comenzaría con algo que jamás iban a olvidar. Primeramente, el ruido de una potente maquinaría los puso en sobreaviso, pero casi no hubo tiempo para reaccionar: un joven enloquecido conducía un gigantesco bulldozer con el que irrumpió gritando en el escenario, arrasando todo a su paso, incluida la parte trasera de la sala. Había sucedido. Sí, nunca lo olvidarían. Yamantaka Eye, cantante de Hanatarash, una banda de noise ultraviolento de Osaka formados en 1984 y seguidores acérrimos de los legendarios Einstürzende Neubauten, estaba fuera de sí. Eye, más tarde, entraría a formar parte de Boredom o incluso de Zeni Geva. Aunque fue utilizada para derribar una pared y como incomparable efecto visual y escénico, no dudamos que es todo un arma.

 Yamantaka Eye cantando y conduciendo su bulldozer durante el show de Hanatarash

Yamantaka Eye cantando y conduciendo su bulldozer durante el show de Hanatarash

5. Armas mágicas. Alex Sanders era aún muy joven pero ya empezaba a labrarse su vertiginosa trayectoria que lo llevaría a convertirse en una de las principales figuras de la moderna brujería, junto a otros magos como Gerald Gardner. Por aquellos años, la guerra no marchaba bien. Adolf Hitler, con sus tropas de asalto y un ejército que parecía imparable, ganaba una y otra vez los combates que destrozaban Europa. Así que, a comienzos de 1940, Sanders, que entonces tenía 24 años, junto a su colega Derek Taylor, en New Forest, se embarcó en unas intensas sesiones de guerra mágica. Su enemigo, Hitler, durante semanas, según los magos, fue castigado psíquicamente con sus «trabajos astrales» y sus «devastadoras» acciones mágicas. Aunque a juzgar por los resultados, Hitler no pareció, al menos en aquellos meses, sufrir por la energía mágica dirigida contra él. W. I. T. C. H. y varios grupos feministas, a finales de los sesenta, realizaron acciones de guerra mágicas. Otras muchas armas de tipo mágico fueron creadas por el poeta Yeats, usándolas en realidad como defensas igualmente mágicas. Algunas aparecen en el libro Yeats, the Tarot, and the Golden Dawn (The Dolmen Press, 1972) de la escritora e investigadora Kathleen Raine, concretamente un cáliz (que representa el elemento del agua), una daga (que representa el elemento aire) y el loto, la espada, la vaina mágica, y la varita del fuego. En los objetos pueden distinguirse igualmente los nombres de ángeles en hebreo.

6. Revólver anillo. Se fabricaron hacia 1870. A pesar de su ínfimo tamaño era un arma potente del calibre 0,6. Se disimulaba en un estuche de cuero con aspecto de cartera. Había modelo para hombres y también para mujeres.

 Revólver anillo (1870)

Revólver anillo (1870)

7. Libros mortales. En 1874, mientras la industria papelera crecía desorbitadamente en Estados Unidos y, por tanto, el elemento mortífero se propagaba incontroladamente, se publicó un extraño libro que se tituló de una forma aún más extraña: Shadows from the walls of death (Sombras de las paredes de la muerte). En realidad, el libro era una especie de catálogo de 86 tipos de papel pintado con una introducción de Kedzie en la que aseguraba que el papel que entonces se fabricaba en todo el país estaba sembrado de veneno mortal, concretamente de unos altísimos niveles de arsénico.

8. «Bottle Machines». Máquina infernal. Modelo de bomba anarquista de finales del siglo XIX. Se trata de botellas llenas de pólvora, dinamita o nitroglicerina.

9. Brazaletes apaches con pinchos. Se conoce un solo ejemplar de comienzos del siglo XX. Cuando los agentes de policía franceses emprendieron la persecución y, finalmente, detención del apache y anarquista Jean-Jacques Liabeuf, no podían imaginar lo que se encontrarían. Acorralado y rodeado, sacó su navaja y exhibió brazaletes y protectores, provistos de afiladas puntas de hierro, en ambos brazos con los que evitaba que alguno de ellos quisiera «echarle el guante». La imagen dio la vuelta al mundo, ocupó portadas y fascinó a muchos apaches. Liabeuf reunió algo de dinero, unos cien francos, con los que compró un revólver. Pero, además, hizo algo extraño: se fabricó una especie de coraza de cuero a la que añadió puntas afiladas de hierro y se fue en busca de los policías que lo habían difamado acusándolo de «proxeneta».

 Brazalete apache con pinchos fabricado por Jean-Jacques Liabeuf (1910)

Brazalete apache con pinchos fabricado por Jean-Jacques Liabeuf (1910)

10. Pistola-crucifijo. Es 1867 y toda Irlanda, en medio de los combates callejeros, es un país convulso donde se enfrentan los partidarios de la independencia y los leales a Inglaterra. En aquel mismo año, la Hermandad Republicana Irlandesa (IRB, según sus siglas en gaélico), una organización secreta irlandesa que perseguía la independencia para su país, comenzó una oleada de atentados en Londres y Manchester, sobre todo contra cárceles y centros de detención. Aquello se llamó la «rebelión feniana». Se vivía en estado casi de excepción. Los independentistas católicos irlandeses fabricaron una singular arma, una mortífera pistola-crucifijo de unos treinta centímetros. Vestidos como sacerdotes y portando el crucifijo pasaban desapercibidos y, si era necesario, atacaban a los soldados ingleses. ¿Podría alguien esperar un ataque semejante? Otra variante fue la mortífera ametralladora-crucifijo. En Constantine (2005), un salvaje Keanu Reeves canbatía el mal con ayuda de su ametralladora-crucifijo. La fantasía hecha realidad por los independentistas irlandeses alcanzaba una dimensión más mortífera. Sin embargo, las armas convertidas en crucifijos, o estos transformados en recordatorios bélicos, como un fetiche oscuro del poder destructor, también pueden verse en los crucifijos fabricados con balas. Quizá la más célebre sea la fabricada por Bernard Valentine, un fabricante de armamento inglés, durante la Primera Guerra Mundial, alrededor de 1916-1918.

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 Pistola-crucifijo (finales del XIX)

Pistola-crucifijo (finales del XIX)