Del panóptico a los aparatos transparentes. Todo para controlar a los reclusos

Las autoridades de EE. UU. permiten que los reclusos tengan en sus celdas televisores, radios y otros dispositivos siempre que cumplan una condición: que sean transparentes.

En el siglo XVIII, Jeremy Bentham desarrolló el concepto de panóptico, un tipo de arquitectura carcelaria en el que la prisión estaba construida alrededor de un gran centro de control, que permitía a los carceleros observar a los reclusos en todo momento. Esta idea de control permanente, incluso cuando la persona cree que no está siendo observada, es la inspiración de los dispositivos y aparatos transparentes, los únicos que son permitidos en las cárceles de Estados Unidos para facilitar el control de los internos en cualquier momento, al tiempo que se les permiten ciertas distracciones.

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La vida en prisión es dura y aburrida. Además por la privación de libertad, el extrañamiento de los seres queridos y la violencia inherente a la propia institución, en la prisión los días se hacen largos y tediosos. Por mucha biblioteca, talleres ocupacionales, pistas deportivas o clases escolares que haya en la cárcel, aburrirse es una situación bastante habitual

Para evitarlo, además de todas esas actividades antes mencionadas, los reclusos suelen recurrir a los pocos dispositivos que se les permiten tener en sus celdas. Por ejemplo, radios o televisores, que no se pueden llevar consigo del exterior, sino que deben ser comprados una vez dentro de la institución a través de lo que se conoce como demandadero o, en el caso de Estados Unidos, a través de una empresa homologada por el gobierno.

Un recluso escucha la radio en su celda antes de la aprobación de la ley que exige que los aparatos sean transparentes.

Un recluso escucha la radio en su celda antes de la aprobación de la ley que exige que los aparatos sean transparentes.

La prohibición de llevar aparatos de fuera de la prisión radica en que, por sus características, los dispositivos electrónicos pueden ser lugares propicios para ocultar armas, drogas y otros objetos no autorizados dentro de las penitenciarías. Por ello, las autoridades estadounidenses establecieron hace unos años que los aparatos que utilizan los reclusos debían ser transparentes para poder inspeccionar fácilmente qué hay dentro, además de componentes electrónicos.

Solo los dispositivos comprados antes de la entrada en vigor de esa nueva norma pueden ser opacos. Aún así, para poder tenerlos en la celda, los funcionarios deben abrirlos, revisarlos y, una vez vueltos a montar, sellar con lacre los tornillos para que, en caso de que sean manipulados, resulte fácilmente detectable.

Inspección rutinaria de los reclusos antes de entrar o salir de sus celdas. (Foto: Danny Lyon).

Inspección rutinaria de los reclusos antes de entrar o salir de sus celdas. (Foto: Danny Lyon).

Aunque en un primer momento podría parecer que encontrar ese tipo de productos en el mercado es algo complicado, para algunas compañías tecnológicas fabricar estos curiosos aparatos resulta económicamente viable e interesante, habida cuenta de que tienen un público cautivo, nunca mejor dicho, de más de dos millones de personas, que son las que llenan las prisiones federales y locales de Estados Unidos. Tanto es así que incluso Sony ha fabricado radios y discman transparentes destinadas a la población reclusa.

Reproductor de radio fabricado por Sony para poder ser utilizado en las prisiones.

Reproductor de radio fabricado por Sony para poder ser utilizado en las prisiones.

Reproductor de radio que, además de ser transparente para poderse utilizar en la prisiones, no necesita baterías porque genera la energía que necesita con una dinamo manual.

Reproductor de radio que, además de ser transparente para poderse utilizar en la prisiones, no necesita baterías porque genera la energía que necesita con una dinamo manual.

De este modo, existe toda una industria dedicada a fabricar objetos expresamente para el uso dentro de las prisiones que abarca desde cepillos de dientes cuyo mango no puede ser afilado para evitar que se conviertan en puñales a dentífricos envasados en tubos transparentes, alimentos en envoltorios fácilmente revisables y, por supuesto, los electrodomésticos transparentes.

Una de ellas es Swintec, especializada en fabricar aparatos transparentes, y otra Access Securepak que no fabrica pero sí comercializa esos productos. Además, al contar con la aprobación de las autoridades estadounidenses, los paquetes de estas dos compañías no tienen que pasar por los escáneres de rayos x o los controles habituales, y las familias tienen la seguridad de que le será entregado al recluso más rápido y sin trabas burocráticas.

Además, en Access Securepack aceptan pago con tarjeta de crédito, tienen diferentes catálogos según las distintas prisiones norteamericanas (pues no todas aceptan los mismos productos) y atienden en inglés y español, un dato que permite hacerse una idea de la importante presencia de población hispana en las cárceles del país.

Transistor transparente de la marca Vitek.

Transistor transparente de la marca Vitek.

Discman transparente.

Discman transparente.

Este tipo de dispositivos transparentes han ido evolucionando al mismo ritmo que lo ha hecho la tecnología pero ajustándose siempre a las normativas de las prisiones. De este modo, si en el pasado eran habituales los walkmans o los reproductores de CD, en la actualidad han sido sustituidos por reproductores de MP3 o tablets que, dado que en las prisiones no se permite el acceso a internet, ya van cargados de fábrica con las canciones que el recluso solicita o incluso con audiolibros como la Biblia

El único aparato que no ha cambiado ha sido la máquina de escribir mecánica. Las prisiones de Estados Unidos son de los pocos lugares en el mundo en el que se siguen utilizando. La razón está en la prohibición del uso de ordenadores personales por parte de los reclusos –salvo en casos extraordinarios y justificados– y el veto de UBS u otros dispositivos que permitan transmitir información de dentro a fuera de la prisión. Por ello, los reclusos se ven obligados a utilizar esas máquinas de escribir, algunas de las cuales tienen como máxima comodidad una pequeña memoria que permite revisar el texto antes de que se imprima en el papel, porque, aunque resulte llamativo, otra de las prohibiciones de las instituciones penitenciaras estadounidenses es la posesión de Tip-Ex. ¿Por qué? Por el miedo de las autoridades a que los reclusos más mañosos puedan utilizarlo para falsificar documentos oficiales.

Reloj despertador transparente de la marca JWin.

Reloj despertador transparente de la marca JWin.

Máquina de escribir transparente de Swintec

Máquina de escribir transparente de Swintec