El falso asesinato de Gorbachov, el falso golpe de Estado y el falso informador: la noche de El Camaleón catalán


El Camaleó, un programa de televisión catalán, provocó el caos al lanzar una falsa noticia que aseguraba que Rusia se desmoronaba y que Gorbachov había sido liquidado

 

Cuando estalló el escándalo, se justificó diciendo que se trataba de una acción que quería cuestionar la legitimidad y credibilidad de la televisión pública catalana. Poco importaba ya. El revuelo había sido enorme, tanto que el programa se clausuró y la mismísima embajada rusa protestó enérgicamente.

 Una de las imágenes difundidas por  El Camaleó

Una de las imágenes difundidas por El Camaleó

El fake había sido orquestado al detalle. El Camaleó, un programa de Televisión Española, emitido únicamente en la televisión catalana, dirigido por la pareja Miguel Ángel Martín y Manuel Delgado, intentó un Orson Wells segunda parte, un intento de crear un programa de desestabilización para observar las reacciones de los implicados. La estructura era similar a La Guerra de los Mundos que no fue: en un momento dado, alrededor de las 20:30 horas, mientras se daba una noticia en directo, la retransmisión se cortaba bruscamente para dar paso a una última hora, en este caso una maltrecha y convulsa Rusia que, según se afirmaba, estaba viviendo un golpe de Estado en toda regla. La noticia se hizo fuerte y creció por espacio de media hora, sobre todo porque supuestamente venía de los mismos informativos catalanes (en realidad era el propio programa). Radio 4 de RNE estaba compinchada. Emitió una brevísima información que apuntaba en la misma dirección. En Rusia el caos era total; el gobierno había dejado de existir. Habían liquidado a Gorbachov. Para hacerlo más creíble incluso se conectó con el corresponsal (falso) en Moscú, que confirmó lo sucedido.

ALIMENTAR A LA BESTIA

«Lo que defendíamos era que, ya que los medios se habían inventado a Gorbachov, no tenía que ser tan problemático asesinarlo»

Las centralitas se colapsaron con peticiones de ciudadanos rusos y no rusos que querían saber más detalles y que, lógicamente, no podían confiar en los medios informáticos rusos. Uno de los medios que más espléndidamente creyó el fake fue La Vanguardia, que entonces lanzaban su siguiente número pero que optó por avisar a imprenta y pedir que parasen rotativas a la espera de una noticia que, de confirmarse, ocuparía la portada. Incluso envió a su corresponsal a que fuera a la misma plaza Roja en busca de manifestaciones y tanques. La COPE también creyó la noticia, quizás deseosa de que, por fin, cayera la pérfida Rusia. El Camaleó hizo uso de imágenes de archivo que, por supuesto, nadie conocía, salvo unos cuantos avispados. La noticia inundó la prensa, hasta que poco a poco se fue desinflando. El programa culminó su operación de guerrilla semiótica con una imagen a la altura de un archivillano del cine: a las 21:00 horas, tras un juego gráfico en el que la mancha de la frente de Gorbachov se transformaba en un camaleón, el programa flinalizó con un rótulo que decía: «Este informativo ha sido una Ficción televisiva. Camaleó». Al día siguiente, El País publica la noticia del escándalo con el titular de «TVE-Cataluña anuncia el asesinato de Gorbachov en un informativo ficticio».

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UNA FALSA NOTICIA PROFÉTICA

 

Sin embargo, fue profética. En unas semanas llegaría, esta vez completamente real, el anunciado golpe de Estado. Años después, Delgado, para Público, afirmó que «Lo que defendíamos era que, ya que los medios se habían inventado a Gorbachov, no tenía que ser tan problemático asesinarlo».