El disco de Ronald Reagan que solo era silencio y que vendió ¡30.000 copias!

No sucedía nada. O sí. En los 4’33 minutos que duraba la pieza de John Cage, el silencio daba paso a la exasperación. Lo que ocurría era responsabilidad del público. Algunos se levantaban y se iban de la sala; otros tosían o murmuraban. Alguien, quizás, se reía. La canción era la anticanción, la banda en blanco, el silencio absoluto. Pero nuestro disco favorito de silencio fue publicado por Magic Records, en realidad Stiff Records, en 1980. Se tituló The Wit and Wisdom of Ronald Reagan y contenía veinte minutos de silencio en ambas caras. Mejor callarlo, debieron pensar en el sello. ¿Para qué escuchar lo que tenía que decir el viejo vaquero convertido en amo del universo? Lo increíble fue que se llegaron a vender ¡30.000 copias! Ya lo advertía el sello: «Si llega a venderse, será mágico». 

Portada de The Wit and Wisdom of Ronald Reagan

Portada de The Wit and Wisdom of Ronald Reagan

John Cage y la idea de Magic Records no son los únicos casos. Los últimos cuarenta segundos de She’s Leaving Home, de The Beatles, en el disco Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, contienen un silencio que se prolonga hasta el final, pero que esconde un engaño: no es un silencio total, y se grabaron frecuencias solo audibles para perros. También Afrika Bambaataa lo hizo en su disco de 1986 Beware (The Funk is Everywhere) con un corte que es solamente silencio. Aunque esto no es más que un truco. Cage ya lo dijo y demostró: el silencio total no existe.