El Exorcista, Black Sabbath y el 666 que no gustó al franquismo


Uno de los mejores discos de Black Sabbath llegó censurado a España. La culpa la tuvieron el 666, el estreno y prohibición de El Exorcista y la imagen demoníaca de su portada

Los censores franquistas eran personajes siniestros dotados con un gran poder. Podían decidir si una determinada película, libro o disco veía la luz en nuestro país tal y como había sido ideado o publicado en el extranjero. Ya avanzados los años setenta, con un Régimen que comenzaba a exhibir cierta debilidad, la actividad censora no redujo la marcha. Numerosos discos fueron enviados al basurero, aunque previamente pasaban por la misma autocensura que practicaban las compañías discográficas que publicaban sus ediciones españolas. Los autores no eran consultados y los resultados eran realmente disparatados, en ocasiones rozando la hilaridad. Las carpetas de los discos y casetes tenían que enviarse a consulta voluntaria del Ministerio de Información y Turismo. Además, debían cumplir escrupulosamente la expresión de impresor (tanto nombre como domicilio en cuyos talleres hayan sido elaborados, así como lugar y año de la impresión), editor (nombre y domicilio de la empresa editora o difusora), así como en caso de importación de grabaciones en vinilo o casete, debería aparecer en las carpetas de envoltura los datos de la empresa importadora. La omisión de estos datos podía dar lugar a que el disco fuese «secuestrado» y sus editores, en caso de ser localizados, sancionados.

La lista de discos censurados es extensa. Entre los casos más estrambóticos está el del recopilatorio de bandas alemanas de krautrock titulado Mama Rock and the Sons of Rock’N’Roll (Mama rock y los hijos del rock’n’roll), publicado en 1973. La compañía se veía con  su disco inmovilizado, salvo que la empresa modificase su portada. El dictamen del pomposo Negociado de Visado y Comprobación de la Sección de Empresas Discográficas y Ediciones Sonoras, integrado en la Subdirección General de Promoción y Ordenación Editorial de la Dirección General de Cultura Popular del Ministerio de Información y Turismo, negaba su comercialización de forma escueta, aunque era evidente que se trataba de cuestiones relacionados con la moral y lo obsceno. El disco mostraba a una mujer desnuda, aunque de espaldas. Se veía su trasero, por lo que se decidió, tras la censura, comercializarlo manteniendo el cuerpo femenino pero sustituyendo el trasero de la mujer por el de un elefante, lo que daba lugar a connotaciones grotescas. No había «madre rock» alguna, como sí aparecía originalmente, sino un elefante, que hacía de madrina del krautrock alemán.

Edición original y edición (censurada) española de Mama Rock and the Sons of Rock’N’Roll

Edición original y edición (censurada) española de Mama Rock and the Sons of Rock’N’Roll

Los motivos eran con frecuencia arbitrarios. La banda Black Sabbath, con su clásico Sabbath Bloody Sabbath, quinto disco de estudio, evidenció que el 666 no era un número bien recibido en la España del franquismo tardío. La edición original, fiel a la línea estética de la banda, mostraba un demonio con el número 666 a su lado y en lo alto de una cama una mujer recostada y varias personas más, simulando un ritual demoniaco. Esta fue la idea original del artista Drew Struzan, veterano ilustrador y dibujante que colaboró con artistas afines como Alice Cooper, para quien hizo la portada de Welcome to my Nightmare. La edición española, que se publicó al año siguiente de la original, muestra una escena que nada tiene que ver con el alarde demoniaco original. Un hombre duerme plácidamente, quizás muerto, porque a su alrededor hay un grupo de personas como si fuese un velatorio. El 666 y su atribución a La Bestia ha sido eliminado. La imagen, en realidad, pertenecía a la contraportada original, pero en la edición española, al utilizarla para la portada, quedó en blanco, solamente recogiendo el listado de canciones incluidas en el disco.

"Cuando finalmente se estrenó, en 1975, se sucedieron interminable colas en los cines. La prensa se pregunta: "Quien gana finalmente, el sacerdote o el diablo?".

El año de la censura a Black Sabbath (ya avanzado 1974 para la edición española) nuestro país vive un auge del ocultismo, la ufología y toda clase de fenómenos sobrenaturales. El régimen da muestras de agotamiento, lo que coincide con el fervor izquierdista y también el mundo esotérico. La prensa, casi cada semana, publica artículos sobre sectas «satánicas» y cultos al diablo, la mayoría inventados o manipulados. El año de la publicación del disco de Black Sabbath se estrenó en todo el mundo la película El Exorcista. También lo hizo en España, aunque dos años más tarde debido a las presiones de la Iglesia católica. Entre 1973 (año del estreno de El Exorcista y la publicación del disco de Black Sabbath) y 1975 (cuando finalmente pudo verse la película) suceden muchas cosas. Durante ese tiempo, los españoles leían las noticias sobre las reacciones que generaba la película. Se convirtió en todo un acontecimiento que dio lugar a un auge en la publicación de libros sobre posesiones, satanismo y ciencias ocultas. El Mal se puso de moda. Ozzy Osbourne, vocalista de la banda, reconoció que la película les había influenciado mucho en aquellos primeros años. La novela de W.P. Platty en que se basó la película se convirtió en un best seller en España, donde ocupó el puesto cuarto de los libros más vendidos. No tuvo que esperar la censura de la cinta, sino que se convirtió en éxito ya en 1974. Del extranjero llegaban noticias alarmantes: varios fallecidos de infarto durante la proyección de la polémica película. Cuando finalmente se estrenó, en 1975, se sucedieron interminable colas en los cines. La prensa se pregunta: "Quien gana finalmente, el sacerdote o el diablo?".

El exorcista ocupa el cuarto puesto de libros más vendidos en España (Diario de Burgos, julio de 1974)

El exorcista ocupa el cuarto puesto de libros más vendidos en España (Diario de Burgos, julio de 1974)

"Muere por colapso al ver El Exorcista" (Diario de Burgos, octubre de 1974)

"Muere por colapso al ver El Exorcista" (Diario de Burgos, octubre de 1974)

El Exorcista y la prohibición (Mediterráneo, diciembre de 1974)

El Exorcista y la prohibición (Mediterráneo, diciembre de 1974)

Triunfo y un artículo sobre satanismo en el que entrevistan a un doctor sobre los poderes de Satán (2 de noviembre de 1974)

Triunfo y un artículo sobre satanismo en el que entrevistan a un doctor sobre los poderes de Satán (2 de noviembre de 1974)

Se estrena por fin en España El Exorcista (Diario de Burgos, septiembre de 1975)

Se estrena por fin en España El Exorcista (Diario de Burgos, septiembre de 1975)

Edición original de Sabbath Bloody Sabbath

Portada y contraportada de la edición (censurada) española

El informe de censura añade que se tiene que eliminar una canción, «Who Are You?», directamente relacionado con el 666 y la identificación de un diálogo entre el oyente y el mismo demonio: «Sí, conozco el secreto / Que tienes en la mente / Crees que toda la gente / Que te adora está ciega / Eres como el Gran Hermano / Dándonos tu confianza / Y cuando hayas jugado lo suficiente / Arrojarás nuestras almas / Al polvo, al polvo / Creíste que sería fácil / Desde el comienzo / Ahora que te he descubierto / No creo que seas tan listo / Solo tengo una pregunta más / Antes de que se me termine el tiempo / Por favor, te ruego que me digas / En nombre del infierno / ¿Quién eres tú? ¿Quién eres tú?». Casi como si fuesen frases tomadas del guión de El Exorcista. Un desesperado y sobrecogido sacerdote pregunta insistentemente a la poseída en nombre de quien está hablando. Ángel o demonio