Cada hombre y cada mujer es un astronauta autónomo

La fantasmal y guerrillera organización de «astronautas autónomos» que quiso conquistar el universo y liberarnos de la ignorancia

 

Asociación de Astronautas Autónomos

John Eden

Raido AAA

«Los planteamientos de la AAA recuerdan igualmente a dos figuras como William Burroughs y Alexander Trocchi. Ambos defendieron sus propias concepciones del “viaje” y, parafraseándose mutuamente, a través de las ideas de interzona y de espacio y tiempo afirmaron que somos “cosmonautas del espacio interior”.

La Asociación de Astronautas Autónomos (AAA) es un colectivo fantasmal surgido a mediados de los noventa y, posiblemente, tras aquel nombre estuviera otro aún más fantasmal, como el de Luther Blisset, vinculado a lo que se conoció como «guerrilla de la comunicación» ¿Se trató de una broma? Esta fue la pregunta que se hicieron los mismos Luther Blisset (¿Se entrevistaron quizás a sí mismos?) y la respuesta de la AAA fue clara: «Lo AFIRMAMOS, si eso es lo que buscas implicar. Es difícil... existe tanta gente intentando empujar su trozo de verdad que cualquiera que use un poco de humor tiende a ser visto como poco sincero. Al igual que todos los chistes, nuestro programa subraya elementos de “la verdad” —y ofrece una buena carcajada al hacerlo. Somos usualmente llamados charlatanes por gente que piensa que tiene La Respuesta, pero eso tan solo muestra lo dogmáticos que realmente son. Esa es parte de la idea. La mayoría de nuestros críticos son aquellos que se rieron de los hermanos Wright y de la persona que inventó la rueda». Los planteamientos de la AAA recuerdan igualmente a dos figuras como William Burroughs y Alexander Trocchi. Ambos defendieron sus propias concepciones del «viaje» y, parafraseándose mutuamente, a través de las ideas de interzona y de espacio y tiempo afirmaron que somos «cosmonautas del espacio interior». La AAA, por medio de panfletos y acciones, persiguió eso mismo, despojando el sentido tradicional (elitista, tecnológico y capitalista) del viaje espacial: todos podemos ser cosmonautas: «Cada uno debe encontrar su propia manera, así que tan solo podemos hablar acerca de aquello que hemos hecho. Yo sugiero que cada uno mire a las experiencias que ya han tenido de viajes espaciales o aquellos momentos en que la realidad diaria fue dejada por detrás. El denominador común son los sueños —estudia cómo te mueves en el espacio exterior a través de los sueños, investiga el viaje astral, ve a un centro de flotación, practica meditación, o haz lo que sea conveniente para ti. Si la gente tiene una buena capacidad de ingeniería, entonces diseñar naves espaciales es un buen comienzo. Cuanto más gente experta se una a la red, entonces tanto mejor será —esa es toda la idea que existe tras llamar a cada uno para que comience su grupo. Con la evolución de la red de información somos capaces de comparar investigaciones y trabajar juntos para salir allí afuera».

Te presentamos tres textos de la AAA traducidos por Pablo Argente.

Subject: GUERRA DE INFORMACIÓN!!!

Date: ABRIL 23 1996, 00.33 h.

From: THE ASSOCIATION OF AUTONOMOUS ASTRONAUTS

Mientras que las naves espaciales deben entrar en un ángulo de 33º grados para evitar incinerarse, la Asociación de Astronautas Autónomos solo desea dejar detrás a esta sociedad. A las 00.33 h. del 23 de abril de 1996, en el primer aniversario del despegue oficial de nuestro programa de exploración espacial independiente y nuestro plan de cinco años para establecer una red global de grupos comunitarios dedicados a construir sus propias naves espaciales, la Asociación de Astronautas Autónomos declara una guerra de información contra las agencias espaciales controladas por los Estados y fundadas por los Gobiernos en todo el universo.

«La guerra de información declarada por la Asociación de Astronautas Autónomos liberará a la historia y demostrará aquello que siempre ha sido sabido por aquellos que intentan lo imposible para conseguir lo absurdo»
 

La apatía que gira en torno a los viajes espaciales ha sido históricamente manufacturada por el control y la regulación de la información relativa a las formas posibles de exploración espacial humana. Las elites tecnológicas solo intentan colocar en el paisaje mental de nuestra memoria su versión del viaje espacial: su lema podría ser “Tu no vas a ninguna parte. Tu tan solo te debes limitar a sentarte y mirar como nosotros viajamos hacia las estrellas”. La guerra de información declarada por la Asociación de Astronautas Autónomos liberará a la historia y demostrará aquello que siempre ha sido sabido por aquellos que intentan lo imposible para conseguir lo absurdo.

La guerra de información declarada por la Asociación de Astronautas Autónomos amenaza al sombrío mundo de las elites tecnológicas. Esta guerra de información es el esfuerzo que puede crear nuevos conceptos de espacio y viaje espacial. Esta guerra de información es también el esfuerzo por criticar el estado actual, el monopolio militar y corporativo de la exploración espacial en el que las comunidades y los individuos deben crear lugares y eventos propios no solo para sus propios sueños de viaje espacial, sino también para la apropiación de la historia humana de exploración espacial.

La idea más revolucionaria con respecto al viaje espacial no es en sí tecnológica. Es la decisión de reconstruir actitudes de intención de viajar por el espacio de acuerdo a las necesidades de la Asociación de Astronautas Autónomos y una red global de grupos comunitarios dedicados a construir sus propias naves. La autonomía del viaje espacial puede ser descubierta, y así traer la realización de la vida, entendida como un viaje espacial que contiene todo su significado dentro de sí mismo.

MUERTE A TODAS LAS AGENCIAS ESPACIALES GUBERNAMENTALES.

¡TODO EL PODER A LA ASOCIACIÓN DE ASTRONAUTAS AUTÓNOMOS!

 Militante de la AAA en la Conferencia Intergaláctica de 1998. Fotografía de Ricardo Balli

Militante de la AAA en la Conferencia Intergaláctica de 1998. Fotografía de Ricardo Balli

Acerca de transformarse en un Astronauta Autónomo

«¡Este hombre tiene una vida maravillosa! Cuando era niño leía con interés libros e historias sobre astronomía; con su primer dinero compró un telescopio..., el nombre de su hija es Astra, el nombre de su hijo es Mercurio. Cada pensamiento, cada paso, manifiesta su aspiración de un viaje interplanetario»

Pravda, editorial de 1934

24 de Mayo de 1962: John Glenn, un piloto estadounidense, se transforma en el segundo norteamericano en órbita. Utiliza casi toda su reserva de combustible para lograr una buena posición desde la cual sacar fotos de la salida solar; al hacer esto recibe serias reprimendas por parte de la NASA.

Para transformarse en un Astronauta Autónomo no alcanza con comprender la historia de la exploración espacial independiente y actuar conforme a eso. Es necesario que representes algo distinto a los valores y actitudes de la sociedad que buscamos dejar atrás. Debemos ser nosotros mismos en primer lugar y continuar hasta donde este camino nos lleve. La postura «militante» tan adorada por los activistas políticos puritanos no tiene lugar en la Asociación de Astronautas Autónomos (AAA). Aquel es un marco mental que divide en dos al individuo, separando las necesidades individuales de las sociales dentro de cada uno. Si el programa de la AAA se transforma en otro trabajo, aunque sea para una sola persona, entonces habremos fracasado estrepitosamente.

El militante como un individuo, y los grupos políticos como organizaciones, sufren de una suerte de desplazamiento de la personalidad, aquello que desean y la forma en que intentan llegar allí se tornan dos cosas separadas. Es por eso que nuestras partes son tan valiosas como nuestros textos. Es por eso que nos movemos en varias direcciones a la vez.

La AAA no es un programa que uno pone en práctica o que hace que otros pongan en práctica, es un movimiento social. Aquellos de nosotros que desarrollan y defienden las ideas de la AAA no poseen ninguna ventaja sobre los demás, excepto un entendimiento más claro y una expresión más rigurosa, al igual que cualquier otro que no pasa su tiempo pensando en la teoría, nosotros sentimos la necesidad práctica de establecer comunidades autónomas en el espacio exterior.

No somos líderes ni expertos, ni jamás lo seremos. La gente que espera que cada persona involucrada con la red conozca acerca de todos los aspectos del viaje espacial tan solo se desilusiona a sí misma. Nosotros alabamos el proceso de aprendizaje, el diálogo entre individuos interesados. Así es como se han desarrollado nuestras ideas y así es como alcanzaremos nuestras metas. Nuestros métodos de aprendizaje reflejan este acercamiento, pues tienen tanto que ver con la interacción social como tienen que ver con el desarrollo de la destreza. Aquellos que proyectan sus esperanzas junto a nosotros deben entender que están involucrados, ellos son Astronautas también.

No tiene sentido que un grupo «élite» de Astronautas Autónomos llegue al espacio, nuestras trayectorias deben estar abiertas para todos. Nosotros no proponemos algún tipo de élite hippie en gravedad cero o una comunidad que excluya al resto del mundo.

No poseemos un mapa del futuro que esperamos tomar del estante cuando sea el momento. Tenemos una idea limitada de como se verán las comunidades espaciales en sus comienzos, ni siquiera avizoramos como serán cien años después de haber sido establecidas. Descubrir es generalmente la mejor parte, el gran punto de nuestros juegos. Nos preocupamos por las posibilidades y la experimentación, no nos importa estar en la «línea correcta», o tener razón en retrospectiva.

La dificultad reside en la necesidad de ir más allá de las nociones tradicionales de viaje espacial sin rechazar los conceptos más relevantes. No alcanza con entender que la NASA y sus contrapartes europeas no tienen relación alguna con lo que intentamos alcanzar. Es necesario comprender qué cosas han cambiado en los últimos sesenta años y qué aspectos de su tecnología pueden ser adaptados a la luz de la situación presente.

Las comunidades de gravedad cero están al alcance de la mano, solo la inercia de la sociedad previene que sean formadas, pero su base ya está creada y nosotros desarrollaremos la propulsión necesaria.

El primer paso es considerar el problema y entrar en diálogo con gente afín. La red de grupos de la AAA es un reflejo de este paso. Toda persona que esté leyendo esto puede contribuir. Hemos sido condicionados por la prensa a través de los últimos sesenta años para poner nuestras esperanzas en el espacio exterior, pero solo la AAA ha tomado en serio este reto. Como individuos estamos aislados, atomizados; pero si podemos reunirnos e intercambiar ideas y habilidades, entonces el viaje espacial comunitario dejará de ser una posibilidad y será una necesidad. Hemos sido estafados, guiados a que los gobiernos y las fuerzas armadas lleguen al espacio a expensas nuestras. Ocasionalmente ellos nos otorgan pequeños trozos de este viaje, como «vida en Marte» o «hielo en la Luna», pero no desean cambiar la realidad. Resulta evidente que sus intereses están en contraposición con los nuestros. Ahora es el tiempo para todos, para que todos lo hagamos por nosotros mismos y por los demás.

Cada hombre y cada mujer es un Astronauta Autónomo.

Irrumpiendo en el espacio: una nueva raza

Descripción:

1. Unidad modular de maniobras para la danza.

2. Baterías (no se incluyen).

3. Visor de Realidad Virtual.

4. Comando acústico y sistema de control (incluye sistema de multiple delay y sonido surround).

5. Control manual para liberar MDMA gaseoso en el casco.

6. Cable de fibra óptica conectada a un hipermedio de transmisión.

7. Control manual para movimientos de danza y sexuales.