El tren "fantasma" que quiso unir Madrid con Vigo


Tras la muerte de Tierno Galván, en el mismo ayuntamiento de Madrid se creó un despacho de «Relaciones Públicas con la Movida» que organizó un esperpéntico y millonario encuentro, «Vigo se escribe con M de Madrid». Decenas de artistas, políticos y rockeros se fueron en tren a Vigo

La escena es muy famosa. Tierno Galván, el «viejo profesor» como lo conocía todo Madrid y, principalmente, sus simpatizantes, una extraña constelación de izquierdistas, artistas y rockeros, en el Palacio de los Deportes se dirige a una multitud y grita eso de «Rockeros: el que no esté colocado, que se coloque... y al loro». Era 1984. Tras su muerte, un par de años después, el socialista Juan Barranco tomó el relevo de la promoción de la llamada Movida Madrileña. No es que esa «promoción» llegase con él. Ya existía de sobra mucho antes, pero Barranco le dio una formalidad y seriedad como asunto de primer orden. Tierno Galván había arrasado con su propio partido, un rara avis llamado Partido Socialista Popular. No hubo muchas contemplaciones, a pesar de haber pronunciado, con voz quebrada y rostro a punto de derrumbe, un emotivo adiós durante el funeral de Tierno Galván: Barranco organizó el cuerpo de antidisturbios y se sucedieron las manifestaciones, sobre todo por el activo movimiento okupa madrileño, surgido unos pocos años antes. El 15 de mayo de 1987, durante el pregón de las fiestas de San Isidro en la plaza Mayor, los okupas le lanzaron huevos, que también cayeron sobre una asustada Rocío Jurado, pregonera de las fiestas. Sus colegas de partido, Leguina o Barrionuevo, le jaleaban.

 Enrique Tierno Galván (derecha) conversa con Juan Barranco, su primer teniente y futuro sucesor. Fotografía:  El País

Enrique Tierno Galván (derecha) conversa con Juan Barranco, su primer teniente y futuro sucesor. Fotografía: El País

 Arriba, Juan Barranco y Rocío Jurado. Más abajo, pancartas de los okupas junto a una imagen de Alberto Ruiz-Gallardón que lleva en hombros a su hijo.  ABC  (9 de mayo de 1987)

Arriba, Juan Barranco y Rocío Jurado. Más abajo, pancartas de los okupas junto a una imagen de Alberto Ruiz-Gallardón que lleva en hombros a su hijo. ABC (9 de mayo de 1987)

«“Vigo se escribe con M de Madrid” fue una suerte de epifanía pop para la que no se escatimaron recursos económicos (18 millones de pesetas) y que financió un tren que llevó a decenas de músicos y artistas a tierras gallegas para una fiesta de “hermanamiento”»

Bajo su mandato se llegó a crear un surrealista despacho de «Relaciones Públicas con la Movida». Entre sus grandes proyectos estaba el afianzar las relaciones entre Vigo, otro de los epicentros de la Movida, y la capital. Entonces, en septiembre de 1986, llegó el tren: «Vigo se escribe con M de Madrid», una suerte de epifanía pop para la que no se escatimaron recursos económicos (18 millones de pesetas) y que financió un tren que llevó a decenas de músicos y artistas a tierras gallegas para una fiesta de «hermanamiento». El País recogió aquel encuentro afirmando: «En dos días, encuentros, pocos; vanguardia, incierta. Eso sí, muchas copas y mucha algarabía». Pero el titular era bastante más claro: «El encuentro de las vanguardias de Madrid y Vigo se dispersó en la algarabía de la fiesta». El artículo, publicado en la edición del 22 de septiembre, decía: «Un tren cargado de modernos y algunos infiltrados llegó el sábado por la mañana a Vigo. Era la expedición Madrid-Vigo, encuentros en la vanguardia, organizada por el Ayuntamiento vigués y la Comunidad de Madrid. En dos días, encuentros, pocos; vanguardia, incierta. Eso sí, muchas copas y mucha algarabía».

 Primera actuación de Siniestro Total en el cine Salesianos (27/12/1981). Fotografía: www.lainercia.com

Primera actuación de Siniestro Total en el cine Salesianos (27/12/1981). Fotografía: www.lainercia.com

Vigo estaba de fiesta, al menos aparentemente, una ciudad que también había sido «promovida» desde las instituciones. Bandas como Golpes Bajos, Siniestro Total, Aerolíneas Federales, Os Resentidos, Los Cafres, Semen Up o Bromea o Qué?, entre otras, compartían actualidad con eventos y festejos un tanto extraños como la visita de Cicciolina, actriz porno y diputada italiana, que recorrió el centro a bordo de un descapotable mostrando sus pechos e inauguró la reapertura de Telmo’s, sala de fiestas-prostíbulo cuyo dueño acabaría en prisión.

 La actriz y diputada italiana durante su visita a Vigo en 1987. Fotografía: Benito /  La Voz de Galicia

La actriz y diputada italiana durante su visita a Vigo en 1987. Fotografía: Benito / La Voz de Galicia

Paseo de Cicciolina por Vigo y exterior del Telmo’s

«El tren, que llevaba incorporado la barra libre, salió de Príncipe Pío. Al llegar, según se cuenta, alguno que otro iba ya bastante “tocado”»

El tren, que incluía barra libre, salió de Príncipe Pío. Al llegar, según se cuenta, alguno que otro iba ya bastante «tocado». Lo mismo que los periodistas de Vigo, que contaban con vales de copas para los mejores bares a modo de «credenciales». Les esperaba, al pie de la estación, Manuel Soto, alcalde de Vigo y buen amigo de Leguina. Soto había preparado una comida en el museo del pazo de Castrelos a la que estaban invitados los artistas visitantes y los medios de comunicación. Soto, muy efusivo, brindó para que aquel encuentro se repitiera: «un encuentro en la modernidad», confesó, aunque nadie entendiese nada de aquello y hoy sea muy complicado hallar pruebas (carteles, facturas…) de aquel sin sentido en los archivos del ayuntamiento de Vigo.

«La fiesta duró hasta bien entrada la noche y casi acaba en tragedia cuando la funcionaria madrileña Teresa Lozano Díez resultó agredida de un botellazo lanzado por Fabio MacNamara»

La fiesta duró hasta bien entrada la noche y casi acaba en tragedia cuando la funcionaria madrileña Teresa Lozano Díez resultó agredida de un botellazo lanzado por Fabio MacNamara (otros hablan de un vaso de tubo lanzado contra una mesa) durante una gran mariscada. Fabio acabó en comisaría y Teresa Lozano en el hospital. Al primero lo escoltó una pareja de policías hasta el tren de vuelta. El tren iba a rebosar. Junto a músicos y artistas, como Alaska, El Hortelano, Lolo Rico, Alberto García-Alix, Manolo UVI, Carlos Berlanga o Ana Curra, entre muchos otros, iban políticos como Joaquín Leguina. Durante aquellos dos días hubo exposiciones, espectáculos callejeros, teatro (Antón Reixa y su obra After shave) y conciertos de Siniestro Total, Los Nikis y Gabinete Caligari.

Pasó sin pena ni gloria, aunque los políticos de Madrid y Vigo acordaron una réplica, esta vez en la capital, para febrero de 1987. Nunca se realizó.